150 años de ViñaArchivo Histórico Patrimonial de Viña del Mar

[150 años de Viña] La vida industrial viñamarina: la Refinería de Azúcar de Viña del Mar

Foto: Compañía de Refinería de Azúcar de Viña del Mar : 50 años : 1887-1937. Santiago : Imprenta Universo, 1939. 58 páginas Fuente: Memoria Chilena

Escrito e investigado por Carla Concha Castro, estudiante de PUCV
Corregido y editado por Lucas Chaparro Sepúlveda

Antes de su formación como una ciudad reconocida e independiente con su propia Municipalidad, uno de los roles de Viña del Mar fue la industria, siendo la Compañía de Refinería de Azúcar de Viña del Mar (“CRAV”) una de las primeras en asentarse y desarrollar esta actividad.

CRAV fue fundada por el empresario alemán Julio Bernstein, inmigrante que llegó a Valparaíso en 1853, donde se casó e hizo una petición para la ciudadanía chilena. Él también se volvería un miembro de la Sociedad de Fomento Fabril y más tarde colaboraría con la formación de Viña del Mar, incluso fuera de CRAV, como el primer regidor de la ciudad. Sólo un año después de conseguir el reconocimiento de ciudadanía, Bernstein fundó la Compañía de Refinería de Azúcar en Viña del Mar en 1873. A partir de 1887, él no se mantiene como el único dueño de la compañía, formando una sociedad anónima para su administración.

CRAV contribuyó a la formación de Viña del Mar, construyendo tanto casas para los obreros como lugares de entretención, aportando además con infraestructura, como cañerías de gas e iluminación para sectores de la ciudad. Principalmente, contribuyó a mantener parte de la industria del azúcar dentro de Chile, evitando un monopolio de exportaciones y manejando una cuarta parte del comercio del azúcar del país en el auge de producción, estimulando la economía viñamarina.

Además, CRAV y su sindicato fueron actores en el desarrollo de Viña del Mar en su aspecto urbano. Para la muerte de Bernstein a principios del siglo XX, la compañía encontró mayores tensiones con su sindicato, sumado a las políticas que desfavorecían a los sindicatos de la dictadura de Carlos Ibañez. A pesar de esto, siguieron surgieron pactos de nuevos proyectos urbanos para Viña del Mar, los cuales son responsables de la formación de la población de Villa Dulce y del barrio Achupallas como parte de una política de bienestar para sus trabajadores.

En su apogeo, la compañía controlaba lugares en Viña del Mar, como el Muelle Vergara, y durante su periodo de actividad, CRAV se expandió hacia otras regiones del país, como Santiago y Penco. También se involucró en otras industrias, como se mencionó anteriormente en relación con las compañías eléctricas. Incluso, CRAV creó su propio concurso televisivo, “Cumpla su deseo con CRAV”, que se emitió entre 1965 y 1971, donde se hacían preguntas sobre temas variados, desde la historia de Chile hasta la música clásica.

Sin embargo, en 1981, tras más de cien años de funcionamiento y hasta entonces considerada una de las empresas más importantes de Chile, la Compañía de Refinería de Azúcar de Viña del Mar, bajo el mando de la familia Ross, declaró la quiebra tras el desplome del precio del azúcar, síntoma de la recesión mundial de 1980.

A pesar del cierre de CRAV, su influencia se puede trazar desde antes de los inicios oficiales de Viña del Mar, siendo una de las industrias más icónicas que dejó una huella en su historia. Desde sus inicios, CRAV se preocupó no solo con el mercado del azúcar, sino también en el bienestar social de la población, promoviendo políticas y proyectos para sus obreros, las que dieron origen a poblaciones y sectores de la ciudad que perduran hasta el presente.

Author Editor Corporación Cultural

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