150 años de ViñaArchivo Histórico Patrimonial de Viña del Mar

[150 años de Viña] Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores: la primera iglesia viñamarina

Foto: Álbum de Viña del Mar : recuerdos fotográficos de esta ciudad y breves reseñas de su progreso, recursos, clima, sociabilidad, edificios, etc. Valparaíso : Sociedad Imprenta y Litografía Universo, 1913. 160 páginas sin numerar. Fuente: Memoria Chilena

Escrito e investigado por Carla Concha Castro, estudiante de PUCV

La actividad religiosa de Viña del Mar estuvo presente desde los primeros asentamientos en su terreno, pero para esos inicios, la mayoría de las misas se llevaban a cabo dentro de las haciendas. El verdadero cambio en términos religiosos comenzó alrededor de 1871 con Dolores Pérez de Álvarez, una de las figuras más importantes de la formación de Viña del Mar, abuela de Mercedes Álvarez y dueña de las haciendas que conforman la ciudad antiguamente: “Las Siete Hermanas” y “Viña del Mar”.

Como viuda del comerciante portugues Francisco Xavier Alvares, Dolores Péres de Álvarez heredó muchas de las tierras de su esposo y permitió el uso de los terrenos necesarios para construir la parroquia original. Para la construcción de la iglesia, al estilo neoclásico, se contrató a Eusebio Celli, un arquitecto italiano que también contribuyó a otras obras del país, como el Congreso Nacional.

La construcción de la iglesia fue vital para el proyecto de ciudad de José Francisco Vergara, ya que la importancia del catolicismo en Chile en esa época generaba una gran demanda de lugares de culto en todo el país. Una iglesia le entregaba a la naciente Viña del Mar un carácter oficial, necesario para atraer habitantes que esperaban satisfacer necesidades espirituales. Esto se volvió especialmente necesario con la creación del Municipio de Viña del Mar, solo unos años después de la fundación de la parroquia en 1874.

Con la inauguración de la iglesia con advocación a la Virgen de los Dolores, Eliseo Lisboa Huerta asumió como su primer párroco. Él además creó y supervisó la administración del cementerio católico Caleta Abarca en 1883, el primer cementerio de la ciudad, e incluso fue el encargado del bautismo de Alberto Hurtado en 1901.

Sin embargo, en 1906, un terremoto azotó a la región y la iglesia original se vió entre los afectados, por lo que debió ser demolida a causa de los daños en su estructura. Esto motivó un nuevo proyecto arquitectónico, impulsado a través de una campaña solidaria. El arquitecto chileno Emile Jéquier, con el apoyo del Obispado de Valparaíso, lideró el diseño de la nueva iglesia, que incluyó grandes torres de estilo neorrománico y ciertos elementos neogóticos. Finalmente, la iglesia fue inaugurada nuevamente en 1912. Pero esto no fue el fin de los ajustes: en 1985, otro terremoto produjo daños principalmente a una de sus torres, y más tarde en 2010, un nuevo sismo causó más daños que fueron reparados dos años después.

La importancia de la Iglesia Nuestra Señora de los Dolores sobre Viña no puede ignorarse, lo que explica por qué es conocida como la “Iglesia de Viña del Mar” entre sus habitantes y extranjeros. Desde sus inicios, fue un centro de congregación religioso que atraería a todas las familias viñamarinas y los visitantes de localidades cercanas como Concón, El Salto y Peñablanca a un sólo lugar, convirtiéndose en un punto central tanto espiritual como social de la ciudad.

Author Editor Corporación Cultural

More posts by Editor Corporación Cultural