Un total de 57 obras realizadas en técnicas mixtas de óleos y dibujos forman parte de la exposición “Génesis” que presenta el artista visual Rodrigo Vicencio en la Antesala y a Sala Viña del Mar, ubicadas en Av. Arlegui 683.

Se trata de una muestra que abarca la gran variedad y calidad del trabajo de este artista nacional que regresó al país en el 2018 luego de estar seis años viviendo en México donde efectuó un posgrado en el ámbito de la estética y varios proyectos paralelos para exponer sus obras.

“Si hay algo que caracteriza a Rodrigo es su sencillez y la inquietud de seguir avanzando, lo cual significó el perfeccionamiento en el extranjero porque él no pierde el horizonte de su arte que es la creación para otros, y eso es muy significativo en un mundo tan egocéntrico en que pensamos que todo gira alrededor de uno mismo y en definitiva gira en diferentes maneras”, destaca Luis Bork, presidente de la Corporación Cultural de Viña del Mar.

En los dibujos utiliza veladuras y pigmentos naturales de México y se basan en las observaciones del barroco en la ciudad de Puebla, donde estudió la experiencia luminosa del oro en el interior de las iglesias barrocas.

“Intenté recuperar ese efecto visual que produce el contraste entre oscuridad y resplandor del oro que hay en las iglesias poblanas en mis dibujos. También hay otros dibujos en la Antesala que son más pequeños y los hice acá en Chile con polvo de cobre por eso tiene otro tipo de terminación”, señala Vicencio.

Su gran capacidad de trabajo se manifiesta a diario, prueba de ello es que la serie completa tiene 300 dibujos de los cuales eligió solo algunos para esta muestra.

Otro aspecto que le interesó al pintor fue la manera en que se entiende la representación del cuerpo, en especial en la cultura mexicana, “donde tiene que ver con la naturaleza y con la sensorialidad, no con lo intelectual. Siempre he tenido la necesidad de transformarme yo en un medio de expresión, no en un medio de la idea”, enfatiza el artista.

Para ello trata de aplicar de lo que aprendió en México que es el sincretismo de la emoción, para mezclar las influencias externas para proponer algo. “Es complejo porque el mundo es demasiado diverso pero eso lo trasladé a los óleos que comencé a realizar en Chile. En mi caso hay mucho tiempo de observación, de mirar la calle, la gente, lo que me rodea capturar todo eso y transformarlo en una experiencia visual que vuelco sobre las obras que no son retratos, sino seres que se están transformando en su materia, y me interesa la expresión dinámica de esa transformación, que son experiencias vitales del ser”, destaca Vicencio.

Al respecto agrega que “no sabemos en qué se están transformando, la génesis no apela a las causas sino a la experiencia individual, en la que percibimos cosas que están ocurriendo en el ámbito del ser, que es donde quiero que esté mi trabajo. Mi trabajo apela a ser algo más pero eso lo construye el espectador, yo no tengo las herramientas para decir que viene pero sé que viene otra cosa…”

Rodrigo Vicencio es magíster en Estética y Artes, con formación en la PUCV, obtuvo la Beca de Artes del Gobierno Italiano para estudios de especialización en Florencia. Es destacado en el concurso Balmaceda Arte Joven, Matucana 100 y Fondart en 3 ocasiones.

Ha realizado 13 exhibiciones individuales y 14 colectivas, desarrollando proyectos de creación en España y México. Su obra se encuentra presente en el acervo del Mutec de Puebla y en colecciones particulares.

La exposición es organizada por la Corporación Cultural de Viña del Mar y permanecerá abierta hasta el 30 de noviembre en la Antesala y Sala Viña del Mar (calle Arlegui 683) de lunes a sábado entre las 10 y 20 horas en horario continuo y entrada gratuita.