150 años de ViñaArchivo Histórico Patrimonial de Viña del Mar

[150 años de Viña] Viña del mar: “Hija de los rieles”

Foto: Viña del Mar, Estacion del Ferrocarril [fotografía] Carlos Brandt. Fuente: Biblioteca Nacional Digital

“El hecho es que Viña del Mar, considerada como pueblo, nació entonces a la vida, porque es propiamente hija de los rieles” — Crónicas Viñamarinas, Benjamin Vicuña Mackena

“Este lugar que hasta ahora ha sido tan silencioso, va pues a sufrir una metamorfosis completa, debida al poder del vapor, que sólo él tiene la misión de efectuar tales transformaciones y de un modo tan inesperado cuanto agradable”. ― Cita de El Mercurio del lunes 24 de septiembre de 1885

Escrito e investigado por Carla Concha, estudiante de PUCV

El proyecto del Ferrocarril de Valparaíso a Santiago fue un intento de modernizar uno de los caminos más importantes para el comercio del país. Inició como una propuesta de William Wheelwright y fue aprobada por el Congreso Nacional en 1849, como una idea de combinación inglesa, estadounidense y chilena. Desde sus inicios, la construcción de vías de ferrocarril empezaron a profundizar la comunicación en la región, desde las grandes ciudades a pueblos pequeños donde era conveniente fundar una estación. Esto último fue la situación de Viña del Mar.

Cuando se inauguró el tramo de ferrocarril entre Valparaíso y Viña del Mar en 1855, o “camino de hierro”, Viña del Mar aún no era considerada una ciudad ni era conocida por el público del proyecto. Las haciendas fundadoras estaban en proceso de expansión, pero aún faltarían años para que se establecieran las instituciones necesarias para su reconocimiento como ciudad independiente por el gobierno en 1874.

Aun así, el ferrocarril fue un factor decisivo para establecer a Viña del Mar como refugio veraniego para las élites locales y santiaguinas. Antes de que aparecieran medios de transporte más modernos, el tren era la única forma de acceder a la Ciudad Jardín y comenzar la rutina de verano que se estaba popularizando. Hasta cierto punto, la apertura de la estación de tren se puede considerar una de las grandes razones del creciente atractivo de Viña del Mar, que iniciaría su camino hacia convertirse en ciudad, atrayendo también a personajes importantes como José Francisco Vergara. Por esto, se le otorgó el nombre de “la hija del vapor”.

Con el establecimiento del ferrocarril, empezó la compra de terrenos en la zona. Familias de la élite empezaron lentamente a construir quintas y otros proyectos. Viña del Mar no solo se convirtió en un destino turístico, sino en un lugar donde los chilenos podían vivir y trabajar. La Compañía de Refinería de Azúcar de Viña del Mar, por ejemplo, utilizó el ferrocarril para transportar mercancías, al igual que muchas otras industrias que empezaron a establecerse y a atraer a trabajadores para asentarse en la joven ciudad.

El ferrocarril mantuvo este carácter durante muchos años y continuó desarrollándose con avances como la electrificación de los trenes, al menos hasta que el automóvil y la ruta del túnel El Prado comenzaron a volverse una opción popular para viajar. Pero para entonces, Viña del Mar ya se había consolidado como una ciudad y localidad icónica: el “Versalles chileno” que inicialmente se popularizó gracias a los trenes.

Foto: Estación de ferrocarriles de Chorrillos, ubicada al oriente de Viña del Mar, hacia 1900. Fuente: (Estaciones ferroviarias de Chile : imágenes y recuerdos / Pablo Moraga Feliú, diseño gráfico de Hernán Venegas. Santiago de Chile : DIBAM : Consejo de Monumentos Nacionales : Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, 2001 (Santiago de Chile : Salesianos) 177 páginas) Memoria Chilena

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